El paréntesis de Amarna: un rey herético en el Antiguo Egipto

El paréntesis de Amarna: un rey herético en el Antiguo Egipto

El antiguo Egipto continúa despertando curiosidad y pasión a raudales, cuya religión, provista de un panteón divino que no se ha despojado de un halo de misterio y fascinación, ha servido de inspiración incluso a las civilizaciones clásicas griegas y romanas. Son bien conocidas deidades como Isis, Ra, Horus o Amón, que identifican una religión politeísta en la cual el  faraón tenía su propio hueco como representación del poder divino en la Tierra, dotando de sentido al orden terrenal Una característica de la civilización egipcia antigua es la interrelación entre el poder político y religioso, en tanto el faraón, como hijo de dioses, podía fijar los centros de poder en capitales concretas, variando de este modo las prácticas religiosas y la reputación de los diversos dioses del panteón egipcio. Así pues, las deidades egipcias no poseían siempre la misma consideración, lo cual dependía de la afinidad religiosa y, por supuesto, la estrategia política del soberano. Uno de los ejemplos más rompedores y reveladores dentro de esta dinámica fue el tiempo conocido como “el paréntesis de Amarna “. Leer más

La peste de Atenas. La tragedia de la Polis y el “retorno” a la barbarie

La peste de Atenas. La tragedia de la Polis y el “retorno” a la barbarie

Me demuestra también, y no con menor claridad, la debilidad de los antiguos el hecho de que, antes de la Guerra de Troya, la Hélade no parece haber acometido ninguna empresa común; pienso, además, que este nombre no sólo no designaba todavía al país en su totalidad, sino que, antes de Helén, el hijo de Deucalión, ni siquiera existía tal denominación (…). Homero lo prueba mejor que nadie, pues, aunque vivió en una época muy posterior a la de la Guerra de Troya, en ninguna parte aplicó el nombre colectivamente (…). Tampoco utilizó el término de ‘bárbaros’ por la razón de que los griegos, según creo, todavía no se distinguían con un solo nombre que fuera el contrario.” (Th. I 3).  Leer más

Cleopatra, última reina del Antiguo Egipto

Cleopatra, última reina del Antiguo Egipto

La última soberana del Egipto faraónico resulta uno de los personajes históricos femeninos que más fascinación ha causado desde que, a sus dieciocho años, ascendiera al trono junto a su hermano Ptolomeo XIII. Su figura ha traído de cabeza a miles de artistas que han querido retratar en sus obras el legado de la reina ptolemaica, aunque éste ha fundamentado más bien en los romances que protagonizó. Nació en la Alejandría del año 69 a.C. como Cleopatra Filopátor Nea Thea, siendo estos los únicos sobrenombres que oficialmente pueden corresponderle dado que, más de dos mil años después, aun hay especial afán en tildarla de mil maneras distintas: inteligente, culta, perversa, de una belleza sin comparación…Aun cuando quizá hoy se duda de su rostro de simetrías calculadas, Cleopatra es siempre asociada a un atractivo irresistible que le hizo conquistar a dos de los hombres romanos más poderosos de su tiempo. Leer más

El discurso de Pericles. Atenas como el ideal democrático

El discurso de Pericles. Atenas como el ideal democrático

El devenir histórico de la Polis ateniense vio su curso marcado por importantes alteraciones en su estructura política: desde su constitución prístina en la que las magistraturas sólo eran accesibles para la aristocracia, donde “ciudadano” era sinónimo de “compañero de linaje”, hasta el régimen isonómico/democrático, el cual, pese a las restricciones legales que dificultaban el acceso a la ciudadanía, era esencialmente opuesto al anterior. Si la primera etapa quedó bien reflejada en los poemas homéricos, la naturaleza de la última queda retratada en los tres discursos pronunciados por Pericles, los cuales fueron recogidos por Tucídides en los dos primeros libros de su Historia de la Guerra del Peloponeso, siendo el segundo de ellos (II 35 – 46) el más emblemático y, por ende, sobre el que versará el presente artículo. Leer más

Creencias y costumbres de los esenios. El yacimiento de Qumrán

Creencias y costumbres de los esenios. El yacimiento de Qumrán

Son una gente única en su género y admirable entre todos los demás del mundo entero, sin mujeres y renunciando a la sexualidad enteramente, sin dinero ni otra compañía que las palmeras.

Plinio, Historia Natural, 5, 17.4

Según Flavio Josefo, historiador judío del siglo I d. C., la sociedad judía estaba dividida en una gran masa de individuos anónimos, más o menos observantes de la Ley, y una serie de grupos que realizaban sus prácticas de una forma especialmente rigurosa y que vivían su religión con más intensidad. Estos últimos grupos son designados por Josefo como “filosofías” o “escuelas filosóficas”, aunque la bibliografía actual los trata como “sectas” del judaísmo. Leer más

69 d. C.:El año de los cuatro emperadores

69 d. C.:El año de los cuatro emperadores

Nerón fue declarado enemigo público de Roma poco antes de suicidarse. Al ser el último miembro de la dinastía Julio-Claudia por no haber conseguido tener descendientes con ninguna de sus dos esposas (con la segunda tuvo una hija que murió a los pocos meses de nacer), su caída del poder precipitó una guerra civil que amenazó con destruir el sistema político del principado, que había sido pensado precisamente para evitar este tipo de conflictos. Leer más

Pablo de Tarso en la fundación y expansión del cristianismo

Pablo de Tarso en la fundación y expansión del cristianismo

Es imprescindible, para la correcta comprensión del presente artículo, leer los siguientes versículos de la Biblia, en los que se narra la conversión de Pablo:

Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Leer más