El paréntesis de Amarna: un rey herético en el Antiguo Egipto

El paréntesis de Amarna: un rey herético en el Antiguo Egipto

El antiguo Egipto continúa despertando curiosidad y pasión a raudales, cuya religión, provista de un panteón divino que no se ha despojado de un halo de misterio y fascinación, ha servido de inspiración incluso a las civilizaciones clásicas griegas y romanas. Son bien conocidas deidades como Isis, Ra, Horus o Amón, que identifican una religión politeísta en la cual el  faraón tenía su propio hueco como representación del poder divino en la Tierra, dotando de sentido al orden terrenal Una característica de la civilización egipcia antigua es la interrelación entre el poder político y religioso, en tanto el faraón, como hijo de dioses, podía fijar los centros de poder en capitales concretas, variando de este modo las prácticas religiosas y la reputación de los diversos dioses del panteón egipcio. Así pues, las deidades egipcias no poseían siempre la misma consideración, lo cual dependía de la afinidad religiosa y, por supuesto, la estrategia política del soberano. Uno de los ejemplos más rompedores y reveladores dentro de esta dinámica fue el tiempo conocido como “el paréntesis de Amarna “. Leer más